BARRA DE TITULO

sábado, 27 de agosto de 2016

HISTORIA DE LA CARA

 Historia de la Cara

Para referirnos a esa parte de nuestra anatomía que va, por un lado, desde el mentón hasta la frente y por otro, de una oreja a la contraria, podemos, según los contextos, usar la palabra cara, rostro, semblante, faz, haz, jeta, e incluso fisonomía o, si nos ponemos muy estupendos, el galicismo visaje. Flores lingüísticas de eso que se ha dado en llamar un campo semántico. Pero en este campo no todos los frutos tienen el mismo origen ni el mismo valor. Nadie que pretenda ser galante dice de otra persona que tiene una hermosa jeta, ni para echar a suertes decimos al arrojar la moneda: ¿rostro o cruz? Cada palabra ocupa su particular espacio y dispone de su propia autoridad o reputación. Y su propia historia.

domingo, 1 de febrero de 2015

SABIDURÍA EN HAMLET Y EN EL QUIJOTE

1.- Hamlet. Consejos que Polonio da a su hijo Laertes antes de partir de viaje: 

* No propales tus pensamientos ni ejecutes nada inconveniente.

* Sé sencillo, pero en modo alguno vulgar.

* Los amigos que escojas y cuya adopción hayas puesto a prueba, sujétalos a tu alma con garfios de acero, pero no encallezcas  tu mano con agasajos a todo camarada recién salido sin plumas del cascarón.

* Guárdate de entrar en pendencia; pero, una vez en ella, obra de modo que sea el contrario quien se guarde de ti.

* Presta a todos tu oído, pero a pocos tu voz.

* Oye las censuras de los demás, pero reserva tu juicio.

*  Que tu vestido sea tan costoso como tu bolsa lo permita, pero sin afectación a la hechura; rico, mas no extravagante, porque el traje revela al sujeto.

*  No pidas ni des prestado a nadie, pues el prestar hace perder a un tiempo el dinero y al amigo, y el tomar prestado embota el filo de la economía.

* Y sobre todo, esto: sé sincero contigo mismo, y de ello se seguirá, como la noche al día, que no puedas ser falso con nadie.

sábado, 24 de enero de 2015

EL CONEJO DE TAMARIZ


El mago Juan Tamariz olvidó días atrás en el Teatro Cervantes de Málaga el conejo que utiliza para uno de sus números del espectáculo “Magia Potagia”.  La señora de la limpieza lo encontró–al conejo, que no al señor Tamariz- junto al cesto de la papelera y denunció los hechos a la asociación protectora de animales. Este reportero, siempre al filo de la noticia, se ha puesto en contacto con el susodicho conejo y ha mantenido con él la conversación que se reproduce en las líneas siguientes.

.-  ¿Usted cómo se siente, víctima de un despiste o de un abandono?
Vamos a ver, criatura, aunque conejo, yo soy actor de teatro, un obrero de las tablas, claro que soy víctima de abandono. A los de mi oficio, en cuanto te descuidas, nos olvidan en el cesto de la papelera, sobre todo el día de paga.  

sábado, 17 de enero de 2015

EL MALENTENDIDO


Aseguran que si los hijos bastardos del rey se juntaran para hacerse una foto parecería la portada del Sgt. Peppers de The Beatles. Los viajes suyos en moto eran legendarios. En los sesenta las madres no decían a sus hijas cuidado que viene el tío del saco sino cuidado que viene el de la moto y te bastardiza. Era un rumor generalizado y, aunque el monarca conducía oculto bajo un casco, a los españoles siempre nos pareció más transparente que el vestido de la Pedroche. Nadie decía nada por dos razones fundamentales, por miedo y porque aquí siempre ha imperado el ideario de Los Chunguitos. A saber, tradición, sumisión  e ignorancia.

sábado, 10 de enero de 2015

JUICIO A DIOS


En enero de 1918 se reunió un jurado en la Corte de Moscú para enjuiciar a Dios. Después de cinco horas de profundas deliberaciones, con testigos de cargo, fiscal y abogado defensor, se le condenó a morir fusilado, por enemigo del pueblo y por genocida. Presidió el tribunal un intelectual de solvencia, el escritor Vasilievich Lunacharscki, que firmó una insólita sentencia: Dios debía morir al amanecer de la mañana siguiente. Y así se hizo. El 17 de enero, a las seis y media de la mañana, un pelotón de fusilamiento disparó cinco ráfagas contra el cielo de Moscú y se dio por zanjado el asunto.

martes, 6 de enero de 2015

Mi regalo de Reyes para ti

portada libro No son simples nombres de Florián Recio
Cuando escribes en prensa mucha gente te aborda por la calle y te dice dales caña o te cuenta sus problemas y sus cuitas en la idea de que una columna es una espada y tú un defensor de nobles causas. Entiendo y comprendo esta concepción, pero no la comparto. No es mi caso. No es mi causa. Yo no escribo para atacar ni para defenderme. No escribo para denunciar ni para corregir, entre otros motivos porque no me atrevería a indicar a nadie el camino cuando yo mismo ando tan perdido como el que más. Es por eso que escribo. Ese es el motor de cada una de mis columnas. Buscar algo de luz. Comprender y comprenderme.

sábado, 3 de enero de 2015

PIDE UN TESEO

Cada año nuevo es un nuevo laberinto y tú un Teseo con una madeja de tiempo entre los dedos. Me ayuda pensar en el mito de Teseo cuando trato de buscarle un sentido a este laberinto del vivir. Si sustituyes laberinto por el día a día y, donde dice Minotauro, dices tus particulares problemas y conflictos, resulta fácil entender el valor del mito. Tú eres Teseo. El hombre o la mujer perdida, el que vaga a tientas en busca de la luz y la salida, eso que algunos llaman felicidad y otros, simplemente, no sentir desprecio por uno mismo al final del día. Pero, si fuera solo esto, de bien poco nos serviría. El papel de Teseo no es el de un aficionado a los deportes de riesgo. No es un esnobista al que le excita la posibilidad de perderse entre los recovecos de un laberinto. Lo que le convierte en símbolo es su modo de superar los miedos, ese salir a encararse con el Minotauro, coger al toro por los cuernos, enfrentarse al problema y acabar con él de una vez y para siempre.

sábado, 27 de diciembre de 2014

EPICURO EN EL DESIERTO DE LO REAL

Felicidad es la palabra más repetida durante estos días. Todo el mundo se desea felices fiestas, feliz año nuevo, pero qué es la felicidad, dónde encontrarla. García Gual, Javier Gomá y Fernando Savater acaban de publicar Muchas felicidades, un ensayo sobre la felicidad vista desde los ojos de la filosofía epicúrea, que es mi preferida. Epicuro desconfiaba de los dioses, se mofaba de Aristóteles y pensaba que Platón era un pestiño.  Ni la inmortalidad ni el más allá. Sólo aquello que hiciera amable la vida presente. Aquí y ahora.

sábado, 20 de diciembre de 2014

UN PERFECTO ILOTA


 Mis hijos insisten en que vea Los juegos del hambre. Los he visto. Y lejos de leer en ellos un mensaje del futuro he visto un guiño del pasado. Es la versión moderna, es decir, edulcorada, de las Cripteia espartanas. En Esparta se llamaba Cripteia a un ritual de iniciación para adolescentes.  Se abandonaba a los muchachos en mitad del campo, semidesnudos, con un puñado de higos, un cuchillo y una consigna: solo podrían regresar a casa tras haber matado a tantos ilotas como fueran capaces. Estos ilotas también eran espartanos, solo que de ínfima categoría. Eran los antiguos habitantes de aquellas tierras, agricultores sin ninguna práctica militar que a la llegada de los belicosos espartanos acabaron convertidos en mulos de carga. Con ser agricultores, panaderos, carpinteros, albañiles, los ilotas no eran considerados humanos. Por lo tanto, no tenían voz ni voto en los asuntos del Estado. Solo máquinas de trabajar. Apartados del servicio militar y reproduciéndose como conejos, había años en que su número llegaba a ser un engorro. Así pues, la Cripteia, además de servir de entrenamiento a los jóvenes de Esparta, cumplía las funciones de limpia demográfica. La innovación de Los juegos del hambre  consiste en hacer que los ilotas se maten entre ellos y en convertir el rito en espectáculo. En vez de espada y látigo, fusil y televisión.

jueves, 18 de diciembre de 2014

La flor de Olmedo, o el arte periodístico de Álvaro Cunqueiro.

En las noches de insomnio recurro con frecuencia a los libros de Cunqueiro. Esta vez le tocó a Los otros caminos, de la editorial Tusquets, una colección de artículos periodísticos escritos entre 1952 y 1979. Años de grisura y convulsión. Pero el que quiera mirar el retrato de aquellos años, el que busque el rastro de aquella grisura, que lo busque en otros libros, que lo busque en otro autor. Álvaro Cunqueiro escribe desde otra realidad, la suya propia, un mundo donde la melancolía es reina, donde la prosa no es solo instrumento sino alimento. No es que se esconda, no es un cantor hueco, no es de los que lavándose las manos se desentienden y evaden. Entre tanta fealdad ambiente, él contribuye aportando belleza al mundo. Ahora es difícil que alguien se atreva a escribir así. Siempre lo fue, por supuesto. Pero ahora es como si el escritor de artículos estuviera obligado a andar al paso de la realidad, a tener el alma y la pluma atada a la actualidad, es como si se mirase con desprecio y aún con sospecha al que no usa su rincón periodístico para criticar, para atacar, para señalar con el dedo, para ensuciar el aire. Amo a Álvaro Cunquiero, entre otras cosas, por  su libertad, por su desprecio a lo cotidiano, por hacer de la literatura un refugio, de la imaginación un arte, de la palabra un consuelo.
Sirva de ejemplo, este artículo.

domingo, 14 de diciembre de 2014

La fascinante evolución de una palabra: nacer como un dios, evolucionar a vomitivo, acabar en gas

AMONIACO: Los datos etimológicos que la RAE aporta sobre el término amoniaco son, como suele, escuetos y casi enigmáticos. Dice que proviene del lat. ammoniăcum, y este del gr. αμμωνιακoν, de Amón, Júpiter, en Libia, poco más; pero quién fue este dios y como pasó de Egipto a Grecia y de ahí a Roma para después acabar convertido en un vomitivo y más tarde prestar su nombre a un gas, es un proceso fascinante que trataremos aquí de poner en claro.

sábado, 13 de diciembre de 2014

EL SECRETO DEL ÉXITO


Pasear por los barrios de nuestras ciudades es pasear entre cadáveres de proyectos fracasados. Cada escaparate vacío, cada cartel de se alquila o se vende, esconde la historia de una decepción. La crisis es buena excusa, pero insuficiente. No todos los negocios han caído. Ahí están los súper, los chinos, los ikeas, los restaurantes de comida rápida. Alguien con más sentido de lo esotérico descifraría en el óxido de estos yermos escaparates los secretos del éxito.  

jueves, 11 de diciembre de 2014

Algunas curiosidades sobre la muerte y el rito mortuorio en el mundo antiguo


Los griegos consideraban como presagio de muerte el que una persona soñase que se estaba viendo reflejada en las aguas de un río. Temían que los espíritus de las aguas pudieran arrastrar la imagen reflejada de la persona, o alma, bajo el agua, dejándola así “desalmada” y lista para morir.1

En la Grecia antigua, si se había supuesto erróneamente que un hombre ausente había muerto y se le habían hecho los ritos fúnebres, a su vuelta era tratado como muerto para la sociedad hasta que hubiera pasado por la ceremonia de nacer otra vez. Le hacían pasar por la entrepierna de una mujer y después le lavaban y vestían con mantillas y le entregaban a una nodriza. Hasta que no se ejecutaba con todo detalle la ceremonia, no podía relacionarse libremente con al gente. 2   

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Ritos funerarios en la antigüedad


1.       A la muerte de un familiar la familia procede al lavado del cadáver, se le viste con sus mejores galas y es coronado con flores o con un turbante por las mujeres  de la casa, donde era llorado por los deudos, las mujeres y las plañideras, pudiendo ser éstas alquiladas o forzadas, como lo fueron las troyanas ante el cadáver de Patroclo.

lunes, 8 de diciembre de 2014

EGO Y YO, Yolanda Regidor

EGO Y YO
XXX Premio Jaén de novela 2014
Editorial Almuzara
YOLANDA REGIDOR


1.     César Vallejo supo que moriría en París, con aguacero, un día del cual tenía ya el recuerdo. Y es así. Es como un flash. Se sabe. Lo sabía el poeta entonces y lo sé yo desde hace tiempo, desde aquel instante junto a mi amigo; porque cuando vi cómo miraba a su padre colgando de aquella soga supe exactamente cómo iba a morir.

2.     Contar conmigo. Ahí, justo en ese momento, supe que era una batalla perdida la de mi madre. Él contaba conmigo. Y yo tenía la necesidad de contar con alguien. Eso, ese sentimiento, solo se da cuando piensas, cuando sabes que podrías ser tú el necesitado, antes no; antes el asco ocupa más terreno que la lástima, no hay caridad real.

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